11 de febrero de 2010

Amantes y violetas

A Ollos de Cores, Xela e David.

¡Qué es poesía! ¿Y tú me lo preguntas?
Poesía eres tú.

En el rostro de los dos chicos que están sentados en el banco del parque, aunque acaban de perder una primera batalla, palpita una cándida ternura. La imagen de cabecera pertenece a “El amor primero”, una de las ocho historias que reúne el libro Amantes, de la ilustradora Ana Juan. Grandes ilustraciones y un breve texto a pie de página describen con sencilla naturalidad la primera vez de dos adolescentes. Si os puede la curiosidad por conocer su historia pinchad aquí. Podría ser un buen regalo para los más jóvenes en cualquier día del año, no tiene porque ser “San Valentín”. Es más, yo la pondría en un expositor principal de las bibliotecas de los institutos junto a éste otro libro:



Os resumo la historia:
Es invierno en la ciudad. Un joven músico y una traductora viven en el mismo edificio de bloques, aunque nunca se encuentran. Un día coinciden en la rotonda de un parque y es “Como si fueran amantes que no hubieran podido verse durante años”. El encuentro es romántico y sublime, todo se transforma a su mirada y el gélido invierno se convierte en cálida primavera. Pero una inoportuna lluvia rompe el encanto y el caprichoso azar les sumerge de nuevo en el laberinto de una ciudad que les impide el encuentro y les condena a la soledad. Su autor, el taiwanés Jimmy Liao, traza con poéticas ilustraciones un retrato dulce y melancólico de una fugaz historia de amor. (Desencuentros, Jimmy Liao. Barbara Fiore, editora).



También es, en esencia, otra historia de amor la novela gráfica -o si preferís cómic o tebeo- Píldoras azules de Frederik Peeters ( edit. Astiberri), narración autobiográfica en la que el dibujante cuenta, con conmovedora sinceridad, la relación que mantiene con Cati y el hijo pequeño de ésta, ambos afectados por el virus de inmunodeficiencia adquirida. Con imágenes metafóricas en ocasiones, de trazo impresionista o expresionista, según convenga al dibujante, y sin melodramas ni moralinas, el autor comparte con el lector sus inquietudes, sus preguntas y sus ilusiones. (La obra estuvo nominada como mejor álbum en el Salón del cómic de Angouleme 2002, y en el Salón del cómic de Barcelona 2005)



Y es que, se dice esta Shandy, qué diversas son las historias de los amantes y qué riqueza las distintas maneras de transmitirlas… La última que hoy elijo me parece fascinante. Nació como un cuento, pero su autora, Evangelina Sobredo Galanes, la transformó en canción y le prestó su magnífica voz. Era a mediados de los setenta y Cecilia, que escogió este nombre artístico por la Cecilia de Simon & Garfunkel, nos regalo esta inolvidable historia de amor: Un ramito de violetas.



Era feliz en su matrimonio
aunque su marido era el mismo demonio.
Tenía el hombre un poco de mal genio,
ella se quejaba de que nunca fue tierno.
Desde hace ya más de tres años
recibe cartas de un extraño,
cartas llenas de poesía
que le han devuelto la alegría

Quién le escribía versos dime niña quién era
quién le mandaba flores por primavera
quién cada nueve de noviembre
como siempre y sin tarjeta
le mandaba un ramito de violetas

A veces sueña y se imagina quién será aquél
que a ella tanto la estima
será más bien hombre de pelo cano
sonrisa abierta y ternura en sus manos

Quién le escribía versos dime niña quién era
quién le mandaba flores por primavera
quién cada nueve de noviembre
como siempre y sin tarjeta
le mandaba un ramito de violetas

Y cada tarde al volver su esposo
cansado del trabajo la mira de reojo
no dice nada porque lo sabe todo
ella es feliz así de cualquier modo
porque él es quien le escribe versos
él es su amante su amor secreto
y ella que no sabe nada
mira a su marido y luego se calla

18 comentarios:

Tempero dijo...

Si no recuerdo mal, en ese libro que citas de Jimmy Liao, Él y Ella en un momento se cruzan yendo en dos trenes distintos. Lo ojeé en una tienda y es una de las imágenes que se me quedaron grabadas. Como la del encuentro casual en un parque donde observan a dos cisnes. Me gusta mucho su estética en color que adopta en este libro. De 'Hermosa soledad' guardo mejor recuerdo porque me emocionó y me emociona. Y me entristece. Buenos libros para regalar, en san Valentín o en Abril, por ejemplo.

Besos.

virgi dijo...

¡Qué sugerente muestrario nos presentas! A Ana Juan sí que la conozco desde la famosa movida y por ilustraciones de cuentos.
Del taiwanés no tenía ni idea, tampoco a Peeters. Durante años, estuve muy aficionada al mundo del cómic y tengo una coleccioncilla interesante. Pero ahora sólo compro lo que me parece muy imprescindible.Así que tendré en cuenta tu recomendación.
De Cecilia, ¿qué decirte? que me la sé de memoria. Pero no sabía de su autora. Preciosa canción.
Gracias, Shandy, siempre es una gozada aprender contigo. Un abrazo

María dijo...

Antes de nada, gracias por tenernos tan presentes.

Curiosa como soy, no he podido evitar clicar en "pinchad aquí" para conocer la historia completa, y me ha dejado reflexionando sobre ello... Aún ahora, escuchando "un ramito de violetas", sigo pensando en la historia.

Y si bien es cierto que no hace falta un día específico para demostrarse el amor, en San Valentín todos nos volvemos más cariñosos.

Besos!

virgi dijo...

Volví para leerte otra vez, especialmente lo del taiwanés y al releer lo de Cecilia, veo lo mal que expresé lo de su "autoría"...¡ay, los años!
Ahora besos

Tiago dijo...

Vin cantar a Cecilia nunha sala de festas perralleira, onde tamén estiveran e estarían Nino Bravo, Juan Bau, Camilo Sesto, Junior (o dos Brincos), Juan Pardo, Rocío Jurado,...
Só me lembro ben de Cecilia. Á segunda canción xa tiña a voz cascada coma unha tarabela, e fíxome sufrir durante toda a súa actuacion, pensando que non daría chegado ao final.
Sempre que a escuito agora, paréceme que acode a min a que a acariñe.
Atopei esta versión dunha canción dela.
Pero_non _che_é_o_mesmo

NoSurrender dijo...

ah, el amor es El Gran Tema. Supongo que a los humanos consumistas nos impresiona reconocer en nosotros un impulso tan ajeno a la escala de valores que cada vez se impone más en nuestra sociedad. En cualquier caso, la sociedad consumista también ha sabido sacar tajada de ello, como vemos estos días :)

Gracias por los libros y por las historias, Shandy.

Shandy dijo...

Tempero, de elegir entre uno de estos dos libros de Liao, prefiero "Hermosa Soledad", tanto por sus textos como por la variedad de sus dibujos (también es cierto que le tengo especial cariño porque guarda una personal historia). Pero (Des)encuentros es mucho más que una fugaz historia de amor. Muestra como el azar juega un papel importante en la vida de las personas, como las grandes ciudades sumergen al individuo en la soledad y como la vida continúa a pesar del sufrimiento de los amantes. Los libros de Liao siempre generan sentimientos ambivalentes, como la vida misma.
Cualquier momento es bueno para regalar estos y otros libros.

Libro va!

Besos

Shandy dijo...

Virgi, en mi infancia un primo me pasaba El Capitán Trueno y los Jabato. Yo tenía muchos Mortadelos y Zipis Zapes y llegó el garn viajero Corto Maltés. No soy una gran lectora de comics, pero es un mundo de una riqueza impresionante que no desdeño en absoluto. Me los van descubriendo.
Échale un vistazo también a "Hermosa soledad" de Liao te gustará.

Besos

Shandy dijo...

María,decía Borges que "La curiosidad es un síntoma de inteligencia". Y yo sé que tú no careces de ella. Por eso piensas bien. Sigue alimentándola.
Espero que este antroido con fuciño e rabo de porco, orellas e filloas nos alimente ben e repoña forzas para seguir na Vangarda :)

Un abrazo

Shandy dijo...

Tiago, seguro que ti sabes que Cecilia perdeu a vida despois dunha actuación, posiblemente nunha sala de festas, en Galicia. Un tráxico accidente de coche nunha tercermundista estrada da época. O seu coche chocou contra un carro de bois.
A súa voz era un pouco como a súa imaxe, fráxil e delicada, pero tamén con firmeza cando facía canción protesta. Imaxino que naquelas salas de festas perralleiras o son non había ser moi bo, e que a voz doce de Cecilia tería que desgañitarse.
É unha imaxe tenra esa que describes, acudir a ti para que a acariñes...
A voz de Amaral nunca me chegou, non me esperta emoción nin coa canción de Cecilia, nin coas súas propias. Non, no che é o mesmo. Pero agradézoche que deixaras esa versión e que pasaras por aquí deixando o teu recordo e a túa pegada.

Shandy dijo...

No Surrender, es El gran tema. No hay gran o pequeña historia literaria - y de la vida- en que no esté presente. En nuestra sociedad se valora un tipo de Amor muy San Valentino, pero hay muchas otras manifestaciones además del amor erótico (importantísimo, desde luego), que, por cierto, va más allá de los cuentos de Principes azules y Cenicientas que nos contaban en mi infancia.
Leía esta mañana en este blog

http://el-peletero.blogspot.com/

una ficcionada correspondencia amorosa. Estas dos respuestas me parecieron muy interesantes:

El peletero: "El amor libera porque te hace escoger entre la nada y la muerte"

La lagartija: "Sé que sólo soy imprecindiblle para mí misma y que si busco la protección en algún otro sufro su suerte".

No Surrender, no hay nada en esta sociedad que no se haya comercializado, y más allá de la vida. La muerte es hoy el gran negocio. Las funerarias no padecen crisis.

Besos.

El peletero dijo...

Apreciada Shandy, el universo de la ilustración, y del cómic, la que se llamó en su momento de una forma demasiado ampulosa “Literatura dibujada”, es un extraordinario y magnífico monumento de la cultura humana.

Estas historias que comentas deben ser muy interesantes y las ilustraciones prometen. Ana Juan es una gran ilustradora. Pero en la segunda el título no está bien elegido, su significado debe ser preciso y no dar lugar a equívocos ni errores. Hay una clase de píldoras, muy famosas en el mundo, que también son azules. El autor del relato debe de ser muy joven, si fuera mayor seguro que sabría de qué píldoras hablo.

Saludos.

Shandy dijo...

Peletero, a Ana Juan la descubrí en los años noventa por unas magníficas ilustraciones que hacía para la sección "Relatos de verano" de la Revista El País. Las tengo recortadas, enmarcadas y plastificadas, trabajo artesano. No hay horror vacui en ellas, figura femeninas y/o masculinas sobre fondos sobrios y oscuros con ventanas o puertas al fondo: sugerentes y misteriosas, mucho más que las que aparecen en la red.

Corrígeme si me equivoco, pero supongo que te refieres a estas pastillas que ofrecen "el paraíso":
http://www.youtube.com/watch?v=-2tz5lEIbfk&feature=related

El comic de F. Peters (Suiza 1974)se publicó en el 2001 y la primera película de Matrix fue hecha en el 1999(que lo acabo de mirar,eh). Posiblemente el dibujante la conocía. Pero también muchas de las píldoras que se recetan para el tratamiento del VIH son de color azul. ¿Haremos responsables de inducir a error al paraíso de la industria farmaceutica?

Peletero, de existir otros paraísos azules ilústreme, o de no tratarse de las píldoras mencionadas: desdúdeme!

Agradecida por la visita

Shandy dijo...

Peletero, ahora que lo pienso, no sé si preguntarle a Alicia:

Conejo Blanco
Una pastilla te hace más grande
Y otra te vuelve pequeño
Y las que tu madre te da
No sirven para nada
Ve y pregúntale a Alice
Cuando mida diez pies de alto

Y si andas persiguiendo conejos
Y sabes que vas a caer
diles que te había llamado
una oruga que fumaba el narguile
Invoca a Alice
Cuando era pequeñita

Cuando los hombres en el tablero de ajedrez
Se ponen de pie y te indican a dónde ir
Y tu has acabado de ingerir cierto tipo de hongos
Y tu mente empieza a relajarse
Ve y pregúntale a Alice
Yo creo que ella sabrá

http://www.youtube.com/watch?v=EntBFYOPIcE&feature=related

Miradme al menos dijo...

Shandy, me cuestas el dinero. Yo, con estas recomendaciones, no puedo resistirme . Intentaré localizarlas.
Un abrazo de violetas.

El peletero dijo...

Apreciada Shandy, yo también conocí a Ana Juan en esas ilustraciones publicadas en “El País”.

La pastilla azul a la que me refería es la Viagra, famosa en el mundo entero y muy utilizada por muchos hombres. No proporciona ningún paraíso, solamente erecciones normales a hombres que no pueden tenerlas por sí mismos. Por eso decía que el autor debía de ser joven, él no las debe necesitar.

Ése es un viejo problema. La fruta que la serpiente dio a Eva era una manzana. New York se la conoce como “La Gran Manzana”, la discográfica que fundaron los Beatles se llamaba “Apple Records”, yo crecí con ella. Y la famosa empresa informática que fabrica los Mac, y que fundó Steve Jobs, se llama “Apple” también.

Con las pastillas azules sucede lo mismo, las palabras son mochilas.

¿Te apetece un pastel de manzanas?

Saludos.

Shandy dijo...

Miradme, “Amantes” no es fácil de conseguir. Si te interesa y no lo encuentras en librerías mira en Iberlibro.com Con los otros dos no tendrás problemas. Venga, hombre, suelta la pasta que hay recompensa!
Un abrazo de tebeo con libros

Shandy dijo...

Peletero, ya me dijo un amigo,y con mofa y befa ante mi irreverente ignorancia ,“Que no todo el monte es Matrix, Shandy”. En fin, yo sé lo agradecí con una reverente carcajada y a ti también te doy las gracias por desdudarme y aportar a mi mochila lingüística el Azul Viagra y tan variadas manzanas. Confieso que la Viagra se la tomó delante de mis narices un veterano –eso dice él- de la primera y segunda guerra mundial: Abe, Abrahan Simpson, pero yo no advertí su color (creo recordar que tampoco sus efectos)

¿Pastel de manzanas?
La respuesta es un micro de dos palabras de Luisa Valenzuela. Yo te doy el título:
“El sabor de una media luna a las nueve de la mañana en un viejo café de barrio donde a los 97 años Rodolfo Mondolfo todavía se reúne con sus amigos los miércoles a la tarde”