14 de marzo de 2011

La taberna del Galo




Siempre que regresaba a su tierra, Emiliño no dejaba de pasarse por A taberna do Galo. Entre taza y taza del vino de A Cunqueira, Emiliño desgranaba con el tabernero curiosas historias de genuinos personajes de Celanova, villa donde cada cual tenía su merecido apodo. La Dema, puta fina y lista que además del francés practicaba todas las artes pecadoras, el Cona en dulce, que guardaba mucha finura con las mujeres, el Pinguiña, agudo como un ajo pero al que llevaron a las claudias (“dieron el paseo”) ; el Agipró, enemigo de los carasoles y agitador y propagandista incansable, el Claudiador, verdugo responsable de numerosas muertes “por Dios y por España”, el Braguetas, merecedor del sobrenombre por tocarse la entrepierna y autor de ingeniosas frases:
-¿Cuando me vas a pagar los veinte duros que te presté el año pasado?
-¡ Y yo que sé, piensas que soy adivino o qué!,
contestaba el Braguetas.



La taberna del Galo, ilustración de Pedro Rico

En los años de juventud, con el burrito Canuto, Emiliño recorrió cuantas romerías y ferias se hacían en los alrededores, y en su despertar erótico comprendió que Si caralla y cona son de ley, mandan más que el rey, siendo con la moza Ilduara , después de bailar un amarrado fox-trot en una verbena, con quien perdió la poca inocencia que le quedaba. Aunque en Celanova a Emiliño le querían bien, tenía sus enemigos porque era un galleguista de ideas izquierdistas y hacia una coplas y cantares contra los caciques que mandaba cojones. Fue la Doniña, mujer ruín y mal entrañada, quien delató al díscolo muchacho que acabó en la cárcel. De aquella dura experiencia nació el poemario Longa noite de pedra:

O teito é de pedra,
de pedra son os muros
e as tebras
De pedra o chan
e as reixas.
As portas,
as cadeas,
o aire,
as fenestras,
as olladas dos homes
que ao lonxe espreitan,
feitas están
tamén de pedra.
I eu, morrendo
nesta longa noite de pedra



Ya se habrán percatado de que Emiliño es Celso Emilio Ferreiro (Celanova 1912- Vigo 1979), la voz más representativa de la poesía socialrealista gallega ( O soño sulagado, Longa noite de pedra...). Como narrador escribió A fronteira infinda y A taberna do Galo, ambas obras publicadas por Edicións Xerais de Galicia en Obra narrativa. Pero para quienes no pueden disfrutar de estas prosas en la lengua original, la Editoria Pez de Plata les ofrece La taberna del Galo en una cuidada edición con ilustraciones de Pedro Rico. La novela recrea experiencias autobiográficas del autor y verosímiles sucedidos de personajes de Celanova conformando un retrato del buen y mal vivir de gentes sencillas. Ironía, humor retranqueiro, procacidad y sabiduría popular se combinan con la denuncia y el compromiso social que caracterizan la obra de Celso Emilio Ferreiro. Todo buen lector debe regalarse estas divertidas y pícaras prosas donde se muestra el arte del buen contar que se recoge de la mejor tradición oral gallega. Léanlo, les aseguro la sonrisa, cuando no la carcajada.

Obra Narrativa (A Fronteira infinda e A taberna do Galo), Celso Emilio Ferreiro. Edicións Xerais de Galicia, 2003

La taberna del Galo
, Celso Emilio Ferreiro. Edit. Pez de Plata, 2011.


6 comentarios:

Miquel dijo...

Me agenciaré el libro en la biblioteca ¡¡¡ gracias. Salut

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Qué olvidado tenía a este autor que tanto me gustó hace años. Gracias por el recuerdo.

gaia07 dijo...

Me encantará leerlo, una de las mejores maneras de aprender a moverte en sociedad es conocer las particularidades de sus gentes.

Besos

virgi dijo...

Sé que es muy bueno, pero nunca lo he leído. Como te hago mucho caso, le pediré algo a un amigo que le gusta mucho.
Besos, me encanta leerte, te espero siempre.

El peletero dijo...

Reconozco que los bardos son encantadores y que sus historias y su exhuberancia llena muchos vacíos, pero también es verdad que me cansan y agotan de la misma manera que, a veces, me decepcionan los que los miran embelesados y les ríen todas las gracias. Sus verdades de Perogrullo parecen más de lo que son al ir revestidas de algo que todos exageran porque todos dicen comprender, la sabiduría popular, aunque pocos la sigan.

Nunca me han gustado los que se comportan como si estuvieran en un escenario sin estarlo y mucho menos los que los observan como si fueran espectadores sin serlo.

El libro debe ser sin duda interesante, gracias por la referencia, la tendremos en cuenta.

Saludos.

mateosantamarta dijo...

Conozco poca literatura gallega - aparte de Rosalía, Alvaro Cunqueiro y sobre todo Valle Inclán. Espero conocer algo la de Celso Emilio Ferreiro con quien he compartido alguna experiencia vital. Besos, Shandy.