14 de julio de 2010

Los Fisher y El silencio de Nivasio Dolcemare

Objetos en el bosque, Alberto Savinio (Andrea de Chirico)

A Fina y Miguel

"O dono da tenda de animais explicoulle que se trataba dunha parella de inseparables. Os inseparables de Fisher, así lles chamaban.
¡Carallo co nome!, dixo o mariñeiro"
.

Supe de tal pareja de pájaros, Os inseparables de Fisher*, al mismo tiempo que el sorprendido marinero, un personaje del cuento que Manuel Rivas titula con ese nombre. En este relato se hace referencia también a una romántica leyenda que a estos peculiares papagayos adorna: “Se un deles desaparece, o outro cantará sen acougo ata morrer”. Recordé a los Fisher de Rivas y a mis amigos Fina y Miguel mientras leía una entrada de la Nueva enciclopedia de Alberto Savinio: Silencio (en el matrimonio). En esta entrada recoge una carta que Nivasio Dolcemare (seudónimo del escritor) escribe a María, su mujer, quejosa por la ausencia de palabras tras largos años de matrimonio y nostálgica de las largas conversaciones que mantenían en los primeros tiempos. Nivasio, al final de la carta, explica a María que elige la escritura porque “Bajo la bóveda de nuestro silencio hay cosas que se pueden escribir pero no decir”. La carta llama mi atención porque en ella Dolcemare es capaz de subvertir el significado del temido silencio que acoge a las parejas de largo recorrido, ese silencio que va asociado al tedio y al aburrimiento, al ya nada queda por decir. Sin embargo, el italiano lo interpreta como la llegada de un tiempo apacible, de máxima complicidad e incondicionalidad en el amor, donde la ausencia de palabras muestra la desnudez y la transparencia del alma de los amantes. No sé si estoy de acuerdo en todo lo que dice el escritor, quizás todavía necesito la propaganda de la palabra y me aferro a un verso Cunqueirián - Pro nos, amor, temos os cans fieis das verbas-, a ese vender mi yo del que Savinio dice avergonzarse al recordar como en su juventud derramaba delante de la amada una desmedida elocuencia para darse a conocer y seducirla con vehemencia. Pero no dejo de reconocer que pensar en el amor que se requiere para labrar la hondura del silencio del que habla Savinio- Dolcemare- de Chirico** es reconfortante: “Finalmente , nuestra desnudez aparece sin palabras, sin velos y, en consecuencia, silenciosa […] ¿ Es que ya no me oyes en el silencio como yo, en el silencio, te oigo a ti?”

(Nueva Enciclopedia, Alberto Savinio. Edit. Acantilado 2010)

Si quieren leer algunas entradas de este curioso y provocador libro de Savinio pinchen aquí. Podrán ver también cuadros de este escritor y pintor (hermano de Georgio de Chirico)

*Os Inseparables de Fhiser, en As Chamadas perdidas. Manuel Rivas. Edicións Xerais de Galicia.
** Alberto Savinio y Nivasio Dolcemare son seudónimos de Andrea de Chirico (Atenas, 1891- Roma, 1952)

***

Oswaldo Montenegro: A metade

26 comentarios:

Miquel dijo...

Estoy ojeando algo de De Chirico, a ver si sale algo del hermano que mencionas y del que (mea culpa), no he oido hablar nunca. Me apunto el autor y los pseudónimos, veremos que se encuentra. He pinchado donde indicas y me está resultando muy interesante. Gracias...Miquel

Clidice dijo...

el silencio puede resultar aterrador, porque puede llevar asociado el desdén o el rechazo, no todo son virtudes en la ausencia de palabras, no

Miquel dijo...

CLIDICE: Con referencia al silencio y, sin que mis palabras sirvan nada más que para aclarar ciertos postulados. Parménides, atribuyó al silencio, el mismo significado que a una frase. Pero de eso hace 2500 años. Hoy, todo está tan devaluado que, cuando uno calla, decimos que otorga, no siendo este el verdadero fin del silencio. En realidad, la mejor frase siempre es la que queda por decir. Pero eso es especular y no es este y ahora el propósito. El silencio puede ser aterrador (como bien dices), en cuanto por hacerlo te manifieste una verdad de la cual te revele un significado inesperado. Lo que si es cierto, es que hoy por hoy (lo vemos manifiestamente en la tele), lo que menos se valora es el silencio y lo que más las palabras vacias en catarata contra un interlocutor. Parmémenides (PARMENIADES ), fue el introductor de la Metafísica, le daba a todo el valor de SER. Las cosas SON y esas era el arjé o principio rector de las cosas. Así, el SILENCIO (con mayúsculas), tambiénn ES, porque manifiesta un hecho, afirmación/negación de lo acontecido. Sin más, recibe un cariñoso saludo en esta página de "manualidades personales" que es como yo la defino y, que tanto me gusta por la personalidad que destila. Un saludo también para la dueña, Shanty. Vuestro Miquel...

Clidice dijo...

Miquel, gracias por la aclaración. Soy mujer de radio y tengo muy claro el valor del silencio en los medios, silencio = desaparición del oyente, o sea, pánico. Por eso, quizás, le dé mucha importancia, porque el silencio, los silencios, junto con el lenguaje corporal pueden llegar a gritar de forma estentórea.

Miquel dijo...

Mi, CLIDICE; y más, el NO SER ( ni-hil; nihilismo en un plural falto de tacto), se hace presente en muchísimas ocasiones. El silencio es la carencia de sonido, y como carencia parece que falte algo, cuando la carencia de silencio tendría que ser la válida. O sea, el ruido, en cuelesquiera de sus manifestaciones, molesta. Acostubrados estamos a que por propio ( subida de voz, aire acondicionado, coches, pitidos, tonos elevados...etc...) a que el ruido ( o carencia del silencio) forme parte de nuestras vidas. Dices que eres mujer de radio ( yo soy hombre de escucharla), a veces encontrarás que no se producen llamadas a la emisora, pero has de saber que una mayoría de oyentes (OYENTES), estan a la espera. ¿ Qué quiero decir ?, que hay más personas que están escuchando en SILENCIO que NO silentes....En fin. Creo que es tu triunfo y que debieras o debieses ( me encanta este tiempo verbal), preocuparte. Me gustaría me dieras el dial de tu emisora y/o la hora de tus programación. Intentaría encontrarte por internet. Un saludo muy afectuoso..Miquel

Miquel dijo...

PD : NO debieras preocuparte. Esa es la traslación que se ha quedado estancada. Perdón

Shandy dijo...

Miquel, yo también desconocía la faceta de Savinio como pintor, supe de ella al leer este libro. La ilustración de la portada de “Nueva Enciclopedia” es una pintura del escritor, “Objetos en el bosque”, la misma que encabeza esta entrada. Supongo que la fama de su hermano, Georgio de Chirico, como pintor, ensombreció a Andrea. Tal vez por eso escogió el seudónimo de Alberto Savinio para firmar sus obras. Si buscas con este último nombre encontrarás sus pinturas. En la página Tijeretazos (último enlace),las pinturas que acompañan los textos son también de Savinio.
“Nueva enciclopedia” me parece interesante por la singular y paradójica visión e interpretación que ofrece sobre los temas que trata. Le da la vuelta a casi todo. Se puede estar de acuerdo con él o no, pero desde luego que amplía perspectivas e ilumina otros ángulos.
Un par de besos y gracias a ti también

Shandy dijo...

Clidice,
Gracias por esta visita y la opinión que ofreces.
Oye, que aunque tenga tu voz en el silencio de la palabra escrita, también me gustaría escuchar el sonido de tu voz. Dinos cadena y dial.
Un petó


Para Miquel y para ti:
He leído con atención vuestros comentarios. Creo que podríamos estar horas debatiendo e intercambiando opiniones sobre esta palabra y todo lo que ella encierra. El silencio puede ser tan bello y enriquecedor como terrible y trágico, pero en cualquier caso siempre es poderoso y significativo. Por no repetirme, os remito a una entrada anterior donde precisamente hablo de todo –casi- lo que a mi me sugiere “El silencio”:

http://sinpermisodetucaranilicenciadeustedes.blogspot.com/2009/12/el-silencio.html

Gracias a ambos.

Clidice dijo...

Ya sabes que siempre te leo, aunque a veces no diga nada, que de poesia soy ávida lectora, pero no me atrevo a comentar :) I respecto a eso de la radio, por no hacerme la falsa modesta, tengo los espacios colgados en el blog de podcasting, que estoy un poco off y sólo hago colaboraciones. Este año hablamos de blogs http://clidice.podcast.es/podcast.php sorry pero siempre me hago un lio al intentar insertar un vínculo en los comments :(

mateosantamarta dijo...

Silencios hay de tantos tipos...
Yo siempre he sido hombre de silencios. Hubo un tiempo en que creía en una comunicación sin palabras (aptas para la mentira).
Ahora sólo dudo de las palabras y los silencios. Un abrazo.

Alfredo J. Ramos dijo...

El del silencio es un aprendizaje necesario, del mismo modo que una de las principales carencias de la educación es, me parece, que apenas se enseña a escuchar, aunque en apariencia no se haga otra cosa. Y si hablamos desde una perspectiva artística, poética, qué decir: «Un poema no existe si no se escucha, antes que su palabra, su silencio» (Octavio Paz). En cuanto a la convivencia, suscribo la opción de exprimir las palabras, pero saber callar juntos también importa. Una entrada muy interesante, llena de pistas, de matices, y, desde Rivas a Cunqueiro (y viceversa), de voces entrañables. Y con contribuciones excelentes en los comentarios.

El peletero dijo...

Estar callado es una madura y magnífica manera de estar con alguien, al igual que hablar. Pero todo tiene su momento, las palabras y el silencio, y ninguno de los dos debe ocultar la soledad que siempre nos acompaña, por ello el segundo es más duro que las primeras, que, locas y escandalosas, son fácil presa del ruido.

El silencio no es otra cosa que el periodo de tiempo que hay entre dos notas musicales, sin él nadie podría cantar ni leer ni escribir ni tampoco hablar.

Saludos.

Alberto Sabino es una maravilla.

virgi dijo...

Si nos fue dada la palabra sera porque tiene su silueta en el silencio.
Ojalá supiéramos administrar ambas con la sabiduría necesaria.
Besos, voy a buscar más de este hombre del no tenía ni idea.
Gracias, profe encantadora.

mirada dijo...

Te quería comentar algo muy cercano a lo que ha comentado el peletero. ¡Para que repetirme!.
Lo ratifico al 100 por cien, jejeje...
Gracias por estas maravillas.

El peletero dijo...

Una adivinanza que ya debes conocer:

“Cuando digo mi nombre desaparezco”

gaia07 dijo...

Es hermoso entenderse en el silencio. Las madres llegamos a esa casi simbiotización con nuestros hijos. Creo en esa entrega en que se percibe e intuye al otro, pero no en silencio. La palabra es lo que nos ayuda a mantener los nexos de unión que el tiempo, la rutina, los sinsabores, acaban desdibujando y desatendiendo. Pocas serán necesarias con el aumento de esa complicidad casi inconsciente, pero sí las suficientes para que aquellos cambios que opera la vida en cada uno, y al que ninguno dejamos de estar expuestos, pueda volver a retomar ese encanto del saberse escuchada y entendida apenas con una sonrisa y una escueta palabra.

Magnifico aprendizaje el de este post. Al fin creo estar preparada para posar mi ojo en dedo tan virtuoso.
Un saludo.

Tempero dijo...

Lo que menos me agrada del silencio en la pareja es cuando uno indaga sobre el mismo. El silencio, ante todo, ES, ESTÁ, es a él al que desplazamos continuamente con el habla, con la necesaria comunicación y, po supuesto, con la innecesaria incomunicación y ruido de la que aquí ya se ha calentado suficiente con los comentarios.
El silencio es la opción de decir-se sin hablar.

Hay un poema de Lorca en el alguien dice a su hijo:


Oye, hijo mío, el silencio.
Es un silencio ondulado,
un silencio,
donde resbalan valles y ecos
y que inclina las frentes
hacia el suelo.

El silencio (POEMA DE LA SIGUIRIYA GITANA)

Es en esa capa de silencio donde debiéramos hallarnos para luego comenzar a hablar. 'Donde resbalan los valles'.

Shandy dijo...

Gracias a todos por enriquecer esta página con vuestro pensamiento y escritura, actividades que requieren de lo que si se nombra desaparece. No sólo os leo sino que os releo. Provocáis reflexiones y dudas, ampliáis perspectivas y generáis estímulo para seguir escribiendo y compartiendo. Es un lujo ver esta trastienda.
Escogeré unas palabras de cada uno de vuestros comentarios (y me reservo un tiempo para visitar vuestros cuadernos con calma, no por devolver la visita sino porque sé que merecen la pena).
El silencio no tiene límites y su definición es tan ambigüa y contradictoria como la misma "realidad". Las dos caras de la luna. Esto último que digo no es mío, sino de Torrente Ballester. Os invito a leer una excelente entrada de Alfredo J. Ramos sobre el escritor gallego-salmantino y a ver el vídeo que Alfredo selecciona al final de su texto. Merece la pena que os fiéis de Torrente Ballester y de Alfedo:
http://letraclara.blogspot.com/2010/07/universo-torrente.html

Shandy dijo...

Clidice, gracias por dejar la diercción. Ya ves que yo tampoco sé insertar enlaces en los comentarios. A ver si aprendo un día de estos!.

Shandy dijo...

Mateo, cierto que hay silencio de muchos tipos, en los comentarios se deja ver las distintas interpretaciones y los distintos contextos en los que situar la palabra.
Siempre estaremos en el filo de la “duda” y a merced de la buena o mala intención del emisor.Pienso que con la palabra se puede “Mentir” y con el silencio “Ocultarr". Hummm… Creo que ante la “duda”, el silencio me crea más incertidumbre.

Shandy dijo...

Alfredo,
“Aprendizaje” y “Escuchar”, son palabras claves. Pocas personas hay que sepan “escuchar". La gente eleva el tono de voz o grita, a ver si así es "atendida" y entendida (pero no es lo mismo oír que escuchar). Lo observas en la vida diaria, en la familia, en los centros de enseñanza, en los pubs, en las televisivas “tertulias” de los desbocados tertulianos: unha feira. Terrible carencia en nuestra sociedad, falta de educación y respeto por los otros. Saber guardar silencio y escuchar, como bien apuntas, es un aprendizaje. Necesita control y contención por parte de la persona.

Shandy dijo...

Peletero, la soledad (en el sentido que tú utilizas aquí esta palabra) necesita coraje y valentía. Y en ese contexto, el silencio es más “duro” que la palabra. Las “grietas” se hacen más visibles en el silencio, que en este caso no oculta sino que transparenta.
A lo mejor ya has “escuchado” la respuesta a la adivinanza:
“Lo mejor de Marcel Marceau”

Shandy dijo...

Virgi, “administrar” ambos.
Tomando como referente a Oswaldo:
A metade de min é … a outra e un volcán.
Savinio me tiene enganchada.
Cada día leo dos o tres entradas y vuelvo a “recuncar” .

Shandy dijo...

Mirada, yo también “ratifico” esas palabras. Y sé leer en tu, a veces, silencioso afecto.

Shandy dijo...

Gaia, “Complicidad”. El silencio de Nivasio Dolcemare habla de eso.
Para estar bien y entenderte en el silencio con una persona, amigo o pareja, se necesita mucha complicidad. Entre una madre y un hijo, en los primeros meses de vida, el silencio es un cordón umbilical, una compleja complicidad. Será porque la primera comunicación entre madre e hijo es en el silencio del vientre materno, percibiendo el lenguaje del cuerpo y de las emociones sin palabras. Gracias por asomarte . Te leo en Pedro, en silencio. Pero en algún momento llegará la palabra a tu ventana.

Shandy dijo...

Tempero, “Indagar”… Si la pareja indaga sobre el silencio es porque ese “silencio” puede resultar insano o generar “dudas”. En ese silencio no hay transparencia ni complicidad, sino incomunicación o desencuentro. Prefiero el encuentro en el silencio “ondulado” que resbala por los valles y por los versos lorquianos. Hay que saber escucharlo, disfrutarlo y compartirlo (en compañía o solo, que también se comparte)
Tendo o meu silencio
e paro o tempo...