2 de julio de 2010

El oscuro enemigo

La nostalgia del poeta, G. de Chirico

El oscuro enemigo*
Siempre me recordó al personaje que Burt Lancaster interpretaba en la película Confidencias de Visconti. Como él, Paco también parecía comprenderlo todo y contemplar la vida con una mirada serena de escéptico humanismo. A los cincuenta y cinco se había retirado a su pequeño pueblo, en una casita frente al mar, para vivir entre las ruinas de su inteligencia y la compañía de Madame, su gata.
Aquel primer verano de clases de francés, Totó y yo salíamos juntos. Algunas tardes llegábamos antes de la hora porque nos gustaba la casa de Paco, nuestro profesor. Tenía una espléndida biblioteca y en cada rincón guardaba algún recuerdo de sus viajes, sobre todo gatos, gatos de distintos tamaños y colores. Eran su fetiche.
Madame se amodorraba en un cojín y nosotros tomábamos café o te en unas tazas de porcelana china mientras esperábamos a Mabel, la otra alumna de Paco. En el tocadiscos sonaban Aznavour, Jacques Brell, Edit Piaff o los Conciertos de Bach. Hablábamos de cine, de música, de literatura. Bueno, más bien lo hacía el profesor, nosotros éramos jóvenes ávidos de conocimiento.
A Paco se le iluminaban los ojillos y se ponía canalla cuando nos contaba sus experiencias en París, donde había vivido a finales de lo sesenta. Era culto, refinado y amaba todo lo francés. En nuestras clases de lengua nos leía a Crhétien de Troyes, a Les Poètes Maudits y nos daba textos de La cantatrice chauve o La leçon de Ionesco para que interpretásemos. Con frecuencia quedábamos por las noches en su casa y nos ponía películas de directores franceses. En aquellas sesiones descubrimos a Renoir, a Ophüls, a Truffaut… Y fue la primera vez que vi L’Atalante de Jean Vigo.
Mabel, Totó y yo nos divertíamos con Paco, le admirábamos; y a lo largo de varios veranos fuimos estableciendo con él una amistad y una complicidad que llegó a convertirse, tanto en mi caso como en el de Mabel, en un amor platónico.
Uno de aquellos días, nos acompañó a casa de Paco una amiga de Mabel. No recuerdo su nombre, he preferido olvidarlo. Quería marcharse a Francia y Mabel le había hablado de Paco. Vino para conocerlo. Cuando Paco la vio, comentó que se parecía a Jeanne Moureau, una de sus musas más admiradas del cine francés. Era muy guapa y algo mayor que nosotros.
Aquella noche, como homenaje a ella, Paco habló de París, sus calles, sus cafés, sus librerías, los amores vividos..., y recitó poemas de Baudelaire y Rimbaud. Bebió mucho, fumó hierba e invitó a la “Moureau” a bailar La vie en rose. Estaba feliz y nosotros también. Recuerdo que nos reíamos mucho, excepto la amiga de Mabel, que después del baile se tumbó en el sofá y se quedó dormida.
En un momento de la noche, Paco se sintió mal. Nos asustó su palidez y ver que ponía los ojos en blanco. Estaba de pie y se desplomó sobre la alfombra permaneciendo inconsciente durante unos minutos. Cuando despertó, vomitó allí mismo, en el salón. Totó y yo lo llevamos hasta su cuarto, lo desvestimos y lo metimos en la cama mientras Mabel limpiaba el vómito y le preparaba una infusión.
Era las siete de la mañana cuando salimos de allí y decidimos ir a desayunar. Mientras nos servían, expresamos nuestra preocupación por Paco y entonces la “Moureau” comentó: "No sé como podéis aguantarlo, es un viejo triste que va de progre y sólo vive de recuerdos".
Nos dolió aquel desprecio. Pero empecé a entender el brillo húmedo y el velo de melancolía que cubría los ojos de Paco cuando llegaba el final del verano y nosotros abandonábamos el pueblo y sus clases.
Tenía sesenta y seis años cuando decidió morir. Fue una tarde de septiembre cuando abrió la espita del gas y se dejó ir. No fui a su entierro, algo que siempre me reprocho.
Cuando lo encontró Ada, la señora que limpiaba la casa, en el tocadiscos todavía giraba La pasión según San Mateo, de Bach, y entre sus manos retenía un poema de Baudelaire, El enemigo:

Mi juventud no fue sino un gran temporal
Atravesado, a rachas, por soles cegadores;
Hicieron tal destrozo los vientos y aguaceros
Que apenas, en mi huerto, queda un fruto en sazón.

He alcanzado el otoño total del pensamiento,
y es necesario ahora usar pala y rastrillo
Para poner a flote las anegadas tierras
Donde se abrieron huecos, inmensos como tumbas.

¿Quién sabe si los nuevos brotes en los que sueño,
Hallarán en mi suelo, yermo como una playa,
El místico alimento que les daría vigor?

-¡Oh dolor! ¡Oh dolor! Devora vida el Tiempo,
Y el oscuro enemigo que nos roe el corazón,
Crece y se fortifica con nuestra propia sangre.
***
(*Este relato fue mi primera entrada, en Octubre del 2008).
***
Les invito a seguir a Florence (Jeanne Moureau) en un errático y angustioso recorrido por las calles de París buscando a Julien, su amante. La escena pertenece a Ascensor para el cadalso, clásico del cine negro dirigido por Louis Malle en 1957 y con banda sonora de Milles Davis

30 comentarios:

ybris dijo...

Me alegra enormemente la repetición de esta maravillosa primera entrada de tu blog.
Aún no la había leído, ya que tardaría aún cinco meses en leerte y comentarte.
Aprovecharé ahora para felicitarte por el relato, que me trae recuerdos parecidos de otro Paco, antiguo compañero de estudios, que también marchó a Francia a finales de los sesenta escapando, entre otras cosas, del servicio militar obligatorio.
Afortunadamente el no se ha suicidado y sigue conservando un excelente humor además de sus recuerdos.
Un placer comentar hoy lo que entonces no comenté.

Besos.

El peletero dijo...

Apreciada Shandy, le decía a una amiga que la memoria y los recuerdos sólo tienen un problema: cuando se agota la capacidad que, se supone, todos tenemos de generarlos a cualquier edad.

Cuando a los sesenta y seis no encontramos nada que valga la pena ser recordado de los cincuenta y cinco, entonces, y sin duda, es mejor pegarse un tiro.

Tienes una exquisita dulzura para relatar.

Precioso el poema de Baudelaire.

Saludos.

virgi dijo...

Precioso todo, Shandy.
Me embobeces cuando te leo. Es como si viera lo que relatas, una mezcla de magia, lirismo, conocimientos, ternura.
El vídeo es bello, como los franceses saben, una JM siempre extraordinaria, aureolada por el jazz.
De Malle recuerdo dos cosas bellísimas también, Soplo al corazón y la cruda Herida.
Un abrazo, de admiración.

Miquel dijo...

Es muy, muy bonito...de verdad..

Rai dijo...

Es una historia preciosa y el poema de Baudelaire, no sé si lo has escogido tú o si es cierto que lo escogió él, es uno de sus poema más bellos.

un saludo

mateosantamarta dijo...

Como te he dichoen otros casos, el relato es tan vívido que no puedo cree que no haya ocurrido. Está escrito como si estuviese pasando. Vivir en el pasado no es bueno.
Es difícil la madured tardía pero hay gente que ha hecho en esos momentos lo mejor o ha llegado a ver un sentido a la vida que antes era menos profundo. estoy en los 55: ya veremos los 66. El poema y el video como, te dicen otros, hermosos, bellos...Un abrazo.

mirada dijo...

:-) es un gustazo...
Enhorabuena, guapísima.
Un abrazo enorme

mateosantamarta dijo...

Disculpa las erratas y falta de ortografía...demasiada prisa en contestar a una hora tardía para mí. Odio la noche del Domingo. Un abrazo.

Tinta de aterrizaje dijo...

Hay frases que pueden acumular mucho desprecio y suscitar mucha memoria.
'No sé cómo podéis aguantarlo...'
La 'Moureau' tiene mucho peso en tu relato y, como siempre, echo de menos el entramado de ese personaje. Quizá porque me suscita inquietud.
Y por supuesto hay mucha diferencia entre 'suicidio' y 'decidir no vivir más de lo ya vivido'.

Jesús Garrido dijo...

hola, perdona, llegué por accidente, estaba hablanco con mi amiga cuando un mosquito se ha parado en la pantalla de mi móvil, echaré un vistazo al blog , [el mosquito ha muerto, lo he chafado]

Shandy dijo...

Ybris, gracias por esa alegría. Desde luego, en aquellos tiempos de El Ferrol del Caudillo, mucho mejor cruzar los Pirineos que ir a filas. Los amigos son fuente de vida y sobre todo si tienen un buen sentido del humor. Eso de "Paren el mundo que yo me apeo" hay que decirlo como Groucho Marx, con amplia y picara sonrisa ( lo del puro, lo dejo a elección).
Un abrazo

Shandy dijo...

Peletero, los recuerdos…
Creo que a Paco le podía demasiado el peso de los recuerdos, incluso los que guardaba de su última década de vida. Pero, sobre todo, lo que le mató fue el peso y el dolor de su soledad.
Gracias por tus apreciaciones.
Un abrazo
Sobre soledad y olvido, me gustó este artículo de Santiago Gamboa, "Un escritor olvidado". Te lo recomiendo si no los has leído:

http://www.elpais.com/articulo/portada/escritor/olvidado/elpepuculbab/20100703elpbabpor_1/Tes#

Shandy dijo...

Virgi, además de buenas películas, Louis Malle sabía escoger magníficas bandas sonoras con grandes del jazz. Hay tanto y tan bueno para ver y leer que no nos llegaría la eternidad. Las dos que citas de Malle no las vi.
Jeanne Moureau,elegante sensualidad.
Un par de besos Shandy(refrescantes, digo por la cerveza con rajita de limón y aromatizada con gengibre que ya tomaban aquellos Shandys del 29)

Shandy dijo...

Mateo, “Aprender a mirar con un poco de hondura, requiere el sedimento que los días nos dan”. Tu comentario me lleva a un poema de Carlos Marzal, un poco largo y denso, pero merece la pena recorrerlo y llegar a los versos finales. Para ti, con afecto, por esos creativos 55, por los mundos míticos y mágicos que eres capaz de hacernos llegar con tus obras. No existiría ese extraordinario “Laberinto” sin un camino recorrido, sin una mirada que se vierte hacia el interior y el exterior.
(Oye, nada de pedir perdón por las erratas. A todos se nos pone la “lengua mota” , como dice la amiga Inés)

La salvación en la mirada

La edad no nos otorga privilegios
salvo los que nosotros busquemos otorgarnos.
El largo aprendizaje de vivir
es una frase altiva que disfraza
nuestro miedo ignorante. Nadie aprende en qué consiste el arte de estar vivo.
¿Acaso has descubierto cuarzo filosofal,
y sabes convertir en alegría
la lóbrega sustancia de esta tierra?

Una de las escasas cualidades
que el tiempo perfecciona, si prestamos
atención al abismo de cada superficie,
es la profundidad misericorde
con que la vista absuelve nuestro mundo,
es este desconcierto bondadoso
que celebra obediente con su cristal de aumento
la arquitectura mágica que vive en los detalles.

Entonces advertimos que el ser de la mirada
vive en el pensamiento que la anima,
como el espectro puro del color
brilla en la sucesión de las ideas.

Envejecer exige una piedad prudente
con que sentir de nuevo lo cercano,
una recién fundada simpatía
hacia el imprevisible dibujo de las cosas.

Y hay un consuelo en ver el laberinto que traman las espinas de un arbusto,
o en el milagro de la trasparencia,
hecha de liviandad y de reflejos.
Nos apaciguan en verdor los árboles,
con la impureza de sus tornasoles,
y sorprendemos una paz orfebre
en la disposición de las estrellas.

La tarea de ver cuando miramos
no es una inclinación de la juventud.
(los jóvenes son bárbaros de insensatez sagrada.
Son inmortales bestias impacientes)

Aprender a mirar con un poco de hondura
requiere el sedimento que los días nos dan
con su aluvión malsano; nos exige
la herrumbre compasiva de nuestras ilusiones,
y esa nueva inocencia extravagante
que da la fe sin fe de los incrédulos
Carlos Marzal, Metales pesados

Shandy dijo...

Mirada, o gusto é de ámbalas dúas, gracias.Prepárate para esta fin de semana!
Bicos

Shandy dijo...

Tinta, sí tiene peso la “Moureau”. Han pasado muchos años y el comentario, el lugar donde fue hecho y el gesto de ella permanecen en mi memoria. Hoy no sólo me parece despreciativo, también cruel. Tiene peso, porque su mirada era menos ingenua que la nuestra, era una mujer más vivida y también más frívola, y nos desveló algo terrible, sí, ella supo ver, atisbar más allá, pero no entendió el valor que aquella persona tenía para nosotros. Aquel hombre era un excelente profesor y un amigo. Compartimos muchas horas con él,y no sólo clases, sino también risas y tardes de sol y mar. Nos descubrió muchas cosas y era feliz haciéndolo. Nosotros le dábamos vida, pero él también a nosotros. Su recuerdo es dulce y amargo a la vez.

Shandy dijo...

Hola Jesús,echa los vistazos que quieras. No se cobra entrada y está abierto hasta el amanecer. Esto en como un veinticuatro horas.
Para el mosquito RIP, y tú ponte cómodo y sirvete lo que quieras.

manolotel dijo...

Es complicado dar marcha atrás para ver todos los post anteriores, aunque yo suelo hacerlo en los blogs que me gustan (como éste), sin embargo no recordaba este relato, que ya veo que es algo más que eso.

Yo soy de la opinión de que lo importante no son los recuerdos concretos. Pienso más bien que el haberlos vivido deja un poso de pequeñas vivencias, detalles si se quiere, incardinados en el alma que salen de forma inconsciente en la manera de expresarse, de caminar, de mirar las cosas, de conectar con la gente y a veces también salen embellecidos en algún escrito o poema.

Y eso es lo que también aprecio en tu relato. En el alma de tu relato.

Los versos de Boudelaire, pero en francés, fueron mis poemas de cabecera durante una larga estancia en Argelia y su "Muse malade" la que inspiró algunos de mis más deprimentes poemas, afortunadamente desaparecidos. Por cierto y hablando de inspiración, he dejado un poemilla en respuesta a tu comentario en mi blog.

Un beso fuerte.

Shandy dijo...

Miquel, gracias por tus palabras... y el intermedio de silencio.
Salut

Shandy dijo...

Rai, la lectura del poema fue la chispa que desencadenó el relato. Fue leer esos versos y pensar en un profesor y amigo. Con la lectura de ellos creo que entendí el por qué de su muerte.También pienso que Paco, de escoger un poeta sería a Baudelaire, y de escoger a un músico sería a J. S. Bach. Ficción y realidad se mezclan en este relato, como casi siempre. Paco, con otro nombre, existió.
Gracias por la visita y un beso.

Shandy dijo...

Manolotel, consciente o inconscientemente transformamos nuestros recuerdos. Como tú dices, lo importante es el poso que ciertas vivencias han dejado en nosotros, lo vivido en el pasado de alguna manera conforma lo que somos y como miramos la vida.
Me gusta recordar, mi memoria es bastante selectiva y suele evocar lo más positivo. Incluso con las personas que ya no están, suelo recordarlas con una sonrisa. Valoro más el hecho de haberlas tenido -y lo que me han aportado- que el haberlas perdido.
Y ahora voy a mirar esa respuesta inspirada.
Un par de besos.

María dijo...

¡Hola!
Me paso para desearte un buen verano y una pronta recuperación.

¡Ojalá nos veamos pronto!

Miquel dijo...

Podrías acercarte con el youtube al : Dudley Moore Trio - My Blue Heaven

Gracias. El tema , salvando las distancias con el que has puesto, me deja perplejo y, a mi me traen otros recuerdos...Salut

Shandy dijo...

María, imagino esos ojos chispeantes devorando letra impresa.
Gracias por el afecto y la visita.

Va una propuesta refrescante: te invito a un periplo con un aventurero y amante de la lectura. Este patilargo fue (y es) uno de mis héroes favoritos: Corto Maltés
http://www.youtube.com/watch?v=wZGaQRSR6TE

Y porque sé que te lo mereces, este "Tiempo de verano" para ti: Janis Joplin y la guitarra de Jimy Jendrix.
http://www.youtube.com/watch?v=mzNEgcqWDG4&feature=related

Un abrazo

Shandy dijo...

Miquel, acabo de ver el vídeo, una buena actuación en directo. Y ahora mientras escribo esto lo estoy escuchando. Vaya Swwinnnng.
Conocía el tema pero no a Dudley Moore. Gracias.
Te dejo otro tema que a mi me trae también muy buenos recuerdos:
Sating doll. Al piano, Oscar Peterson

http://www.youtube.com/watch?v=inBaY7X3KTg&feature=related

Un abrazo

La sonrisa de Hiperión dijo...

Encatandor blog el tuyo, un placer haberme pasado por tu espacio.



Saludos y un abrazo.

Shandy dijo...

Hiperión, gracias por esta visita.
Saludos

Miquel dijo...

Mi niña..............tengo absolutamente todo lo de OSCAR PETERSON.. todo todito todo...gracias...Ahora me voy al youtube y me pongo el duo a piano con el Count Basie...Peterson, Benedetti y Cirlot, junto a Scapa ( este es el wisky de los wiskies) son mis amigos...de verdad...Un abrazote desde Barcelona.....Miquel

Miquel dijo...

YouTube - Oscar Peterson & Count Basie - Slow Blues:

Creo que se pone así ( el tema es Slow Blues )...ahora ..otro trago largo..

Shandy dijo...

Miquel, te acompaño con un vino o una aguardiente tostada o un licor café casero para degustar las buenas letras de Cirlot y Benedetti y la música de esos dos negros, grandes grandes del piano. Tal vez hayas visto este directo de Oscar Peterson, pero por si no... súbete al tren A, arranca despacio, ritmo pausado para ir acelerando en el viaje hasta llegar a su final donde recupera la pausada cadencia. Genial.
http://www.youtube.com/watch?v=ipXlVNQ-n5w&feature=related
Un trago con cadencia a tu salud y un abrazo