14 de diciembre de 2009

Poetas V / Aquí non hai silencio


Non, aquí non atoparán silencio. Aquí na taberna corre o viño e desátasen as bocas. Só un gato, maino e silandeiro, fica indiferente ao desaforado dicir dos mariñeiros e ao buligar constante do taberneiro. O gato é da casa; ten costume, e xa sabe.

Déixolles un poema ben enfiado de Bernardino Graña (Cangas, Pontevedra, 1932). (Ofrézolles tamén a tradución ao castelán).


O gato da tasca mariñeira

Aquí non hai silencio porque hai homes
falan os homes falan
aquí non pasa o vento esa fantasma
os homes falan falan
e fórmase outro vento outro rebumbio
unha fantasma feita deste fume
este fumar sen tino estas palabras
e pasa un suave gato que é da casa.

Beben viño coñac
berran discuten contan chistes mascan
un pouco de xamón tal vez chourizo
o gato ulisca cheira mira agarda
vai á cociña ven ao mostrador quixera
un anaquiño de boa carne un chisco
de tenrura algún queixo unha migalla.

Aquí non hai vagadas nin roncallos
non se ven os cabezos nin as praias
o taberneiro bole saúda cobra serve fala
cambea mil pesetas chama á muller a berros
e contesta ao teléfono ás chamadas
e os homes berran moito cheos de ira
e rin e danse a man e nada pasa.

O gato calandiño ergue as orellas
ten maino tan suavísimo sen gana
cruza por entre as pernas entre as botas
altas botas de caucho contra as augas co seu rabo
arrequichado e duro e tan en calma
e aquí non hai silencio que hai vinte homes
e están ben lonxe os mares que arrebatan.

Se acaso o gato mira os ollos do home
guicha en suspenso escoita en paz agacha
unha orelliña aguda e indiferente
lambe teimudo e calmo unha das patas
e se acaso durmiña e abre un ollo
e ve que os homes beben fuman discuten moito non se cansan
de ensaladilla callos mexilóns anchoas
e viño e viño e viño tinto e branco en tantas tazas
e esgarran cospen entran saen empuxan brindan cantan
e a radio está acendida e óese música
e o gato pasa indemne comprendendo ten costume son os homes
non se espanta.
Bernardino Graña, de Profecía do mar (1966)

El Gato de la tasca marinera

Aquí non hay silencio porque hay hombres
hablan los hombres hablan
aquí non pasa el viento ese fantasma
los hombres hablan hablan
y se forma otro viento otro rebumbio
un fantasma hecho de este humo
de este fumar sin tino estas palabras
y pasa un suave gato que es de casa.

Beben vino coñac
gritan discuten cuentan chistes mascan
un poco de jamón tal vez chorizo
el gato husmea huele mira espera
va a la cocina viene al mostrador quisiera
un cachito de buena carne una pizca
de ternura algo de queso una migaja.

Aquí no hay marejadas ni oleajes
no se ven los cabezos ni las playas
el tabernero bulle saluda cobra sirve habla
cambia mil pesetas llama a su mujer a gritos
y contesta al teléfono a las llamadas
y los hombres gritan mucho llenos de ira
y ríen y se dan la mano y nada pasa.

el gato callandito yergue las orejas
tan manso tan suavísimo sin ganas
cruza por entre las piernas entre las botas
altas botas de caucho contra el agua con su rabo
arqueado y duro y tan en calma
y aquí non hay silencio porque hay veinte hombres
y están bien lejos los mares que arrebatan.

Si acaso el gato mira los ojos del hombre
acecha en suspenso escucha en paz agacha
una orejita aguda e indiferente
lame tozudo y calmo una de las patas
y si acaso dormita y abre un ojo
y ve que los hombres beben fuman discuten mucho non se cansan
de ensaladilla callos mejillones anchoas
y vino y vino y vino tinto y blanco en tantas tazas
y gargajean escupen entran salen empujan brindan cantan
y la radio está encendida y se oye música
y el gato pasa indemne comprendiendo está acostumbrado son los hombres
no se espanta.
Bernardino Graña, de Profecía do mar (1966)


Pinturas de Mónica Ozámiz Fortis

16 comentarios:

Clidice dijo...

Ese gato paréceme el mismisimo escritor. Quien sinó podría haber descrito tan minuciosamente aquello que en la taberna sucede? :)

Felices Fiestas! el poema me hizo pensar en el frio de afuera, la calidez de la luz en las ventanas, una puerta que se abre dando paso a las voces de dentro ... ya sé, una postal clásica, pero estoy viendo nieve y ya se sabe ;P Un abrazo :)

virgi dijo...

Esos gatos sabios que huelen la calidez y las desdichas, el mar en calma, las gaviotas que chillan y las tabernas de humo y sardinas.

Un abrazo, Shandy.
Me gusta venir a aprender, gracias, tesoro.

Shandy dijo...

Clidice, Bernardino Graña es de Cangas do Morrazo, vila mariñeira. Sabe del mar (lo demuestra bien en su obra) y del duro trabajo de los hombres que viven de ella, pero también de su tiempo de ocio. Diría que el poeta tiene tantas horas de taberna como ese gato.

Esta mañana también aquí se dejo ver la nieve... Qué fríooo!! y ahora "chove a cachón". Las gotas repiquetean en mis ventanas sin piedad.
Felices fiestas y un abrazo

Shandy dijo...

Virgi, acabas de recordarme a un tipo ya entrado en años y curtido en batallas varias. Era de los que sabían mantener bien la vertical en la barra de la taberna. Se acodaba al final de ella,y ,taza va y taza viene, observaba. Hablaba con los asiduos con la ironía propia de un gallego, mucha retranca. Y una de sus frases favoritas era: "¡Ah!, viejo gato que es uno"
Sí, si los gatos de las tabernas hablaran!
Un abrazo cálido, Virgi

manolotel dijo...

¡Si hablaran! :-)

¡Esas viejas tabernas donde se arreglaba el mundo! O al menos se arreglaban cuentas con él.

El poema es precioso y me recuerda a aquel del que hablabamos, porque pienso que iba un poco en esa dirección. Pero creo que en adelante me acordaré más de éste que de aquel. Es muy bueno y suena muy armonioso en gallego, aunque siempre se agradece la traducción.

Un besote.

Tinta de aterrizaje dijo...

Los gatos son instantáneos en sus uñas.
Este poema es manso, acariciable.
Pero, ojo, de repente un gato acude a su esquivez y a sus uñas y desborda el poema por la parte contraria.

Tórtola dijo...

Otro gato ilustre

Tempero dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Tórtola dijo...

Esta sí es la buena versión


Reconozco que esta versión me fascina mucho más:

Estando o señor don gato, miau, miau,
estando o señor don gato,
en silla de ouro sentado, miau, miau,
en silla de ouro sentado.
Chegoulle a gran noticia, miau, miau,
chegoulle a gran noticia,
que había de ser casado, miau, miau,
que había de ser casado
cunha gata morosquiña, miau, miau,
cunha gata morosquiña
que tiña os beizos colorados, miau, miau,
que tiña os beizos colorados.

O gato coa alegría, miau, miau,
o gato coa alegría,
caeu do tellado pra abaixo, miau, miau,
caeu do tellado pra abaixo.
Partiu as sete costelas, miau, miau,
partiu as sete costelas
tamén a puntiña do rabo, miau, miau,
tamén a puntiña do rabo.

Tratou de facer testamento, miau, miau,
tratou de facer testamento,
do moito que tiña roubado, miau, miau,
do moito que tiña roubado.
Sete varas de chourizos, miau, miau,
sete varas de chourizos,
e outras tantas de pescado, miau, miau,
e outras tantas de pescado.

Xa o levan a “enterrare”, miau, miau,
Xa o levan a “enterrare”,
van polas rúas do pescado, miau, miau,
van polas rúas do pescado.
E co cheiro das sardiñas, snif, snif
e co cheiro das sardiñas,
resucita o demo do gato, miau, miau,
resucita o demo do gato.
Por iso di toda a xente, miau, miau,
por iso di toda a xente,
que sete vidas ten un gato, miau, miau,
que sete vidas ten un gato.

Dorothe Schubart e Antón Santamarina, “Cancioneiro Popular Galego” (Pelogato 24)

18 diciembre, 2009 00:26

Caminante dijo...

AUTOBOMBO 2:
* diciembre 18, 2009. Pico Almanzor (2592m) J.O. Gredos: 1/5/2005
(Texto confeccionado -por mí- en su día y recuperado ahora. Las fotos son de Félix, Javier y Josele. Si las clicais... crecen. PAQUITA)

Son las siete cuando comenzamos a andar, vamos bien de tiempo. Los principios cuestan, al menos (...)

Porque no quiero que se te/os pase desapercibida mi crónica ... a mí me gusta. PAQUITA

Volveré con más sosiego a verte...

Shandy dijo...

Manolotel, los viejos gatos se aplican aquello de oír, ver y callar. ¿Será por eso que tienen siete vidas?
Tabernas de esas quedan pocas. En "El potente" -que todavía existe- se llegó a discutir hasta la teoría de la rotación de la tierra. "El Birrio" decía:
¡¿Como que la tierra gira alrededor del sol?!...Mira rapaz, tú eres estudiado, pero el sol sale por allí (señalaba el este) y se pone por allá (señalaba el oeste), estamos, no. Y la casa de la Basilia y las rocas de "O Picouto" ahí siguen todo el santo día, ¿no? Pues luego, rapaz, mo hay más que hablar. Ni científicos, ni puñetas, que yo lo veo con mis propios ojos!

Tela literaria la de las tabernas.

Un abrazo

Shandy dijo...

Tinta, los mininos solo se ponen en la alfombra cuando ellos quieren. Y líbrete el diablo de ellos cuando anda as xaneiras!

Shandy dijo...

Miña Rula, gatos ilustres hai moitos. Recórdoche: Silvestre, Isidoro, Garfield, o gato Jim, A panda dos Aristogatos, e os de Don Melitón:
Don Melitón tenía tres gatos/
que los hacía bailar en los platos/.Don Melitón les daba jamón/,que vivan los gatos de don Melitón.
Aínda que recoñezo que o Marramiau da morosquiña é moito máis aquelado que calquera outro, déixocho outro gato máis para que amplies o repertorio popular:

O GATO (Historia da cantiga)

Xuntáronse catro un día,
os millores deste barrio,
mataron un gato a tiros
e o meteron nun saco.

Vai o gato metido nun saco,
vai o gato prá terra da Laxe;
vai o gato metido nun saco,
ai, gatiño! xa non volve máis.

Que mal lles parecería
a calquera deses catro,
que os meteran nun saco
como meteron o gato.

Vai o gato...

Aquel gato era un artista,
traballaba na ribeira,
agora é un bañista
na praia da Castiñeira

Vai o gato...

Bicos sen unllas.

Shandy dijo...

Caminante, constancia queda de tu huella.

Shandy dijo...

Tórtola e agora escoita eta versión portuguesa:
"Ten gato na tuba"

http://www.goear.com/listen/7f5a912/41-tem-gato-na-tuba-balão-magico

Alfredo J. Ramos dijo...

Tema inagotable, el de los gatos: son casi un género por sí mismos, no sé si más lírico que épico, pero siempre independiente. Fermoso poema ó de Bernardino Graña, Shandy. Graciñas por deixalo eiquí: non tardou en facer rolda, un verdadeiro concerto nas noites de xeada que xa nos van levando cara ó Nadal.